14 febrero 2007

10 minutos de su atención


La barra de sidurti

Como tabernera de amplia trayectoria me puedo ufanar de tener amplia experiencia en servir tragos, lo mismo he servido a grandes reyes y héroes mitológico que a uno que otro ateo; lo mismo mujeres que a niños; lo mismo les sirvo un café que un merlot o un mezcal lo mismo bailo un tango que un chachá ...ejem..Bueno, el caso es que por la barra ha pasado de todo, he visto de todo y escuchado de todo.
Para muchos, venir a la barra es como ir a terapia, es casi lo mismo y mucho mas barato, además de que es sumamente entretenido. Miles de historias de amores y desamores se consuman o expían con los vapores étilicos y muchas de ellas merecen ser contadas.

Y qué mejor fecha para comenzar con estas historias de amor y desamor que un catorce de febrero. Dejémos que el fantasma de los Sn Valentines pasados ( y no me refiero al Elizalde) nos acompañen por estas historias de amor y desamor.

Hace no mucho tiempo llegó a la barra un joven apuesto con cara de descompuesto. Aquellos que lo vieron llegar a las puertas de la taberna juraban que se trataba de un espectro pero al verle bajo el brazo un arrugado ramo de rosas todos comprendimos que se trataba solamente de un desairado.
Llegó a la barra, colocó encima el ramo de rosas y pidió un vasito de refresco, bueno, para ser precisa, un vaso de vidrio con refresco de sabor frutal ...El caso es que, estando en una cantina en algún lugar perdido del amado Defectuoso el sujeto andaba medio fuera de lugar y, al verle en ese estado, preferí servirle, por $7 más, un caballito de tequila acompañado de su respectivo limoncito partido. Con esa seña el H. caballero me miró con ojitos de perrito a medio morir y pude ver cómo una una avalancha de lágrimas y palabras dolorosas estaban por salir.... Así fue como comenzó su triste y trágico relato.
Comenzó a palticarme cómo su adorable novia P. a cada rato le reclamaba su poca sensibilidad y poco compromiso; que le reclamaba por las constantes horas que pasaba frente al Tv. viéndo el fútbol -y al inigualable talento de Borja- y los partidos llaneros de todos los domingos y las típicas borracheras post-show; le reclamaba sus pocos modales en la mesa y su poco refinamiento al comer tacos de canasta o carnitas.
Acongojado intentó hablandar su corazón llevándole serenatas afuera de la prepa con su radiograbadora am-fm con dos caseteras... pero esos esfuerzos fueron en vano y sólo consiguieron que los chavos de la prepa se burlaran de él. Tampoco sirvieron de nada las cartitas de amor dedicadas a "
Querida P." (uy ahora que lo pienso eso se ve muy feo) que fueron entregadas por los niños que jugaban en la calle.
Su querida novia le pedía grandes cambios en su vida...especialmente alejarlo del balón y del juego del hombre pues ella quería ser la única pasión de él... quien, con el corazón hecho trizas aceptó el trato. Así se acabron los partidos llaneros y las cascaritas en la calle, se acabron los eternos domingos comiendo chicharròn de puerco y puerca frente al televisor y sólo se dedicó a adorar y complacer a su bella dama y todo parecía bello y feliz .... ¿o no?
tantantantaaaaan.
Taaaan tan tantaaaaaaan

Esa tarde de marzo, al joven se le ocurrió darle a su dama una bella sorpresa. Se perfumó, se peinó, boleó sus zapatos salió en búsqueda de su amada llevando en su bolsillo un hermoso anillito de oro y enfiló camino rumbo a la prepa.
Cantaba, tarareaba y todo era bello y felíz hasta que, en las puertas de la prepa pudo divisar, a pesar de la miopìa, que el portero de uno de sus ex. equipos de fútbol tenía entre los brazos una pequeña silueta femenina. Se acercó y dió una palmadita en la espalda interrumpiendo el pasional beso. ¡POW! ¡CUAZ! !CRASH¡ Cuàl episodio de Batman aparecieron frente a sus ojos al ver que enmedio de ese beso se econtraba su querida P. quien sin ninguna señal de remordimiento le dijo -ah..eres tú, ¿què haces aquí si no es martes? -
Fue cuando le cayó el veinte: él era el novio de los martes, el novio al que sacó del equipo de fútbol para poder ver al otro sin ningún problema, ella tambièn era una amante del fútbol pero de esas que dejan a un medio campista por un portero.


Al terminar de platicar entre sollozos y moqueos no pude sino compadecerme de él y le presté un pañuelito de tela para que se limpiara, gesto que él me correspondió con una sonrisa, tomó mi mano y la llevó hacia su cara diciendo "gracias". En ese momento ví cómo el semblante de su rostro cambió junto con el tono de su voz y sus ojos comenzaron a iluminarse a la vez que besaba mi mano y casaba del bolsillo el anillito a lo que le dije con toda la dulzura de mi ser -
-¡EEEPA! Que de mi nadie se enamora y de nadie me enamoro yo... y menos en horas de trabajo.-
Así que sólo le regresé la mano y le dije que mejor buscara en otro lado y muy triste tuvo que salir de ahí dejando un rastro de pétalos de rosas marchitas y un anillito
nuevecito de paquete encerrado en la mano.


Si desean que sus historias de amores y desamores aparezcan aquí sólo mándenlas a siduti@icqmail.com OJO sólo escribiré sobre historias y anédcotas ya conclusas que sólo serán adornadas por mí. Si lo que ud. busca es algún consejo mejor búsquele en otro lado ya que en mí, a lo mucho, recibirá regaños.


5 comentarios:

  1. E.K.Rodríguez dijo...

    ¡Jesucristo, aplaca tu ira! ¡Y yo que creía que la carne de puerco era mala! ¡Hija mía, tú le dices quítate que ahí te voy!

  2. Jishin dijo...

    Ay, Mr. Rodríguez. Si el alter-ego brasileño de Sidurti no sólo destruyó el blog del pobre Marquinhos, ¡sino también al pobre Marquinhos!, dejándolo a su suerte encadenado y sin alimentos para que muriera de inanición, ¿Qué podíamos esperar de la verdadera Sidurti? Nunca confíe en hechiceras, Mr. Rodríguez, y menos en una tan poderosa como la Tabernera Mítica.

  3. Jishin dijo...

    ¡Changos! ¿Todo eso lo dije o lo pensé?...Doh! Estee...Mr. Rodríguez, ¿¿Me puede dar asilo URGENTE en esa dimensión donde usted habita??

  4. Sidurti dijo...

    Me dan miedo

  5. E.K.Rodríguez dijo...

    Estee...sí, disculpe señorita, es que se nos subieron un poquito las copitas que estabamos tomando aquí en su café. Pero a mi amigo ya se lo llevaron unos señores de blanco y yo ya me retiro también antes de que manden algún exorcista por mí. Con permisito...