19 mayo 2007

"El poder de ser dios" o "para eso me trajeron"

Cuando Sidurti (que esta vez no tenía nada que hacer y se puso a pajarear) me presentó dentro este selecto círculo, me dijo que parte de mi labor sería hablar de videojuegos y artilugios relacionados. Pues bien, en la entrada anterior habló de un videojuego en particular. Siendo yo el orate encargado de tal efecto, me corresponde a mí jugar y evaluar dicho juego. Pues bien, esta es mi evaluación.

Advertencia: El contenido de la siguiente entrada es irrespetuoso y blasfemo; razón por la cual puede resultar ofensivo para aquellos con mente estrecha e incapaces de ejercer una autocrítica y no entienden que las ideas y creencias no sienten, ergo, no pueden ofenderse.

Si se consideran gente de criterio aquí lo averiguarán.

DIOS NUNCA HA SIDO INVENCIBLE Y AHORA MENOS

Tal como lo pueden leer.
Resulta que dios no es invencible y es posible ocupar su lugar.
¿Cómo? Sencillo. Con ¡BIBLE FIGHT! podemos hacerlo.

Es un juego de peleas en el que, al más puro estilo Street Fighter, es posible enfrentar a las más destacadas personalidades bíblicas a través de sus respectivos escenarios.

Las personalidades que se pueden seleccionar, y a su vez hay que enfrentar son, en orden cronológico:

- Eva. Directamente desde el Paraíso Terrenal. Capaz de lanzar manzanas y de hacer que la serpiente y el mandilón de Adán salgan al quite.


- Noé. El viejito marino y tatuado como vil Popeye. Ahora resulta que el agua diluviana le ayuda y, si no basta, sale toda la estampida de animales del arca a rematar.


- Moises. En pleno Mar Rojo partido en dos, este personajazo (que aquí parece personificado por Troy McLure) está dispuesto a quemarte con su bastón. Y por si piensas que las Tablas de la Ley las aguanta cualquiera, espérate a que te aviente una.


- María. ¡Santa María mis alainas! Esta "santa mujer" es capaz de destazarte con su aureola, su rosario y su poder de levitación... y eso cargando al niño al mismo tiempo (eso explica que saliera tan cabroncito).


- Jesús. Como decía anteriormente, el hecho de que su mamá se lo trajera a puro madrazo explica que sea tan bravo para los idem. Y así como ella lanzaba su aureola, este güey lanza su corona, sin mencionar que agarra la cruz como mazo y, si te ve muy hambreado, hace que del cielo te lluevan pescados para coctel.


- Satan. Mi favorito. En las llamas del infierno te lanza sus Hado-ken de fuego, te pica con la cola (no es maricón, usa su cola como látigo) y hasta te puede embestir como la bestia que es, a la par que te da unos piquetes (repito: no es puñal, lo hace con su tridente) para aplacarte.


Una vez recorridos cada uno de los niveles y derrotados todos los enemigos...

CHAN CHAN CHAN CHAAAAAAAAAAN

¿Pensabas que sería tan fácil? ¡NO!

Falta enfrentar ni más ni menos que a...

EL MISMÍSIMO JEHOVÁ


Capaz de tomar todas la forma de todos los participantes anteriores.


Y una vez que lo has derrotado, cosa no tan dificil, pues ya venciste a los otros y son las mismas mañas:


EL REINO ES TUYO

Así que ya lo sabes:

Si quieres liberarte del tirano.
Si quieres el poder de ser y pensar por tí mismo.
Si ya no aguantas al cabrón que te ha amenazado si no te sometes a sus reglas.

No te quejes... ¡DERRÓTALO!

Por si se perdieron y no supieron dónde está el juego va de nuez:
¡BIBLE FIGHT!

Nunca pensé que saber de Biblia sirviera para algo tan divertido.

Acompáñenlo con leche (para la bilis del creyente).

TORK. Bizcocho de Montecristo. Año 2007 E.C. - 8 E.E.

Actualización: Jehová ha vuelto

1 comentarios:

  1. Anónimo dijo...

    aaaayy tork, no te puedo dejar solito porque luego luego develas los secretos divinos.
    me encanto la reseña...ahora tendre que aventarme todo el juego para derrotar a jehova...
    maldito juego adictivo


    sidurti