15 junio 2007

Extraños

Querido extraño

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Tú no me conoces ni yo a tí.
Te dirijo unas palabras simplemente por el deseo de hacerlo. Con esto no busco obtener respuesta alguna, mucho menos la posibilidad de entablar algún tipo de contacto real o virtual.
Es posible que ya nos conozcamos. Al doblar la esquina y tropezar con alguien, o simplemente al bajar en alguna estación del metro.
¿recuerdas la chica a la que un sujeto empujó haciendo que las hojas de su mano salieran volando?
Esa chica pude haber sido yo... o quizás tú fuiste aquél desconsiderado que llegaba tarde a una cita romántica y corría por las calles sin consideración alguna.
Tal vez seré aquella chica que rascaba su cabeza enmedio de la plaza pública mientras veía cómo otros dos personajes peleaban por obtener la atención de una tercera que sostenía en su mano un sobre color manila.
Puedes ser el hombre de espalda ancha que ofrecía chocolates de buena calidad para solventar sus estudios a las tres amigas que caminaban disfrutando de tres raspados de sabores mientras un grupito de amigos festejaba la llamada de "alguien especial" a uno de ellos.
¿serás tú el extraño que busco?
¿serás tú el extraño cuyo nombre no deseo conocer pues entonces dejaría de ser un extraño para mí?
¿serás tú el extraño cuya vida no deseo conocer pero que me interesa saber que corre por buenos rumbos?
¿serás tú el extraño que un día pude dejar de serlo sin desearlo, así como otros tantos extraños que hemos encontrado y conocido a lo largo de este camino?

Si recibes esta carta no me respondas. Me la mostrarás el día que entres a mi vida dejes de ser un extraño para mí. Entonces podrás entrar a mi vida y decir "Yo era ese extraño que unas palabras tuyas recibió".