02 agosto 2007

¡Ay ballenita mía!

Muchos de nosotros, diría que todos pero eso contradice mi postura posmoderna-relativista, tenemos en la memoria algún lugar (casi siempre es más de uno, pero dejémoslo en uno por ahora) especial debido a que nos llenó de alegría durante nuestra primera infancia.

El título de este post, que no es alusión a ninguna ex novia gorda (aunque tengo material para eso), se refiere a uno de ellos que significó eso para mí: alegría; se trata del famoso y lleno de recuerdos Parque "La Ballenita"®, ubicado en La zona norte de la Ciudad de México, sobre Avenida Insurgentes, exactamente saliendo de la estación San Simón del Metrobús.

Conste que así se llama. ¿No me creen? Miren:


Esta es la razón del nombre. Atrás se ve la estación del Metrobús.

Antes era color azul claro y se veía mas bonita. Ahora ya la dejaron como vil Keiko

Como decía, ese lugar (junto con otro, que será material de otra entrada) fue uno de los clásicos a los que éramos llevados mis hermanos y yo en nuestra tierna infancia y que nos encantaba. El parque consta de 3 entradas, los clásicos juegos infantiles y las áreas verdes, separados por un laaaargo corredor, donde a su derecha (o izquierda, depende de la entrada que usen) podrán ustedes tener una visión panorámica ideal para ver dónde los adultos y los (ejem... ) noviecitos podrán acostarse, descansar, incluso poner una hamaca mientras esperan a que sus mutantes, digo, sus hijitos queridos retozan en los juegos.

Todo este lado del parque es así, bueno, en ocasiones se ve mejor.

Y ya que de juegos se trata, del otro lado del dichoso corredor están los clásicos de ayer y hoy, comenzando en el famoso columpio.

Sidurti sintiéndose Vega y a punto de lanzarse hacia la reja

Una linda y bella resbaladilla de concreto tamaño jumbo, ideal para llenarse de tierra y romperse las rodillas de los pantalones.

No importa lo que parezca, uno SÍ se resbala

Sin dejar de mencionar algunos puntos de descanso y otros juegos tradicionales:

Hasta un laberinto romano (o al menos así me dijo Sidurti que se llaman esas cosas)

Si se asoman al fondo verán algo infaltable en un parque público: Las parrillas para la horrip... la bonita fiesta familiar en honor de algún bodoque (sí, un pie de foto muy largo ¿y?)

Y mi favorita, la cabañita, donde más de una vez me colgué y que, ya está bastante traqueteada, pero aún así se le recuerda con cariño. Eso sí, con las tradicionales pintas de "Juan estuvo aquí" y los corazoncitos con los nombres de los enamorados "Beto y Enrique"


Un par de cosas de las que no hay foto:

- La tradicional costumbre de los niños de meterse en calzones en la fuente y nadar junto con la ballena. Hubo que evitar eso porque podíamos meternos en broncas con algún papá, ya ven que la pederastia está de moda.
- La manota del Jefe de Gobierno plasmada en concreto dando por sentada la rehabilitación del parque (esa ya nomás no cupo).

Ya para rematar, empecé diciendo que esto es un recordatorio de lo que disfrutábamos en la infancia, otra cosa que me ocurrió y que no precísamente fue un goce fue que (como cuando era niño y para completar la regresión) empecé con principios de amigdalitis (anginas, pues), al grado de que al abandonar el parque ya miraba a Sidurti así:

Querías ir al parque ¿no?

Aún así tengo la intención, sí para entonces sigue en pie, de llevar a mis hijos a ese parque. Y no lo olviden: Parque "La Ballenita"®, Avenida Insurgentes, exactamente saliendo de la estación San Simón del Metrobús.

Actualización 1: Sidurti en su comentario dice que yo la querí aventar... mentira. Casi se lanza ella sola lanzando el grito de Vega, ¡Iiiiiiiaaaaaaaaaaaaaaaaa!

Actualización 2: Es verdad, estuvo presente la dotación de productos chatarra que acompañan a todo niño en su bella infancia. Precísamente la intención del viaje era ponernos una enchilada marca llorarás nomás por el puro recuerdo.

TORK: Bizcocho de Montecristo. Año 2007 E.C. - 8 E.E.

3 comentarios:

  1. Sidurti dijo...

    Sólo tengo dos cosas que agregar :

    1. NO iba a saltar hacia la reja, Tork pensaba aventarme pero me le escapé.
    2. Faltó mencionar que parte de ese regreso a la infancia también incluyó deliosos manjares como: chicharrones, cheetos, lagrmitas y papas bautizadas con su respectivo limón y salsa limpia esófagos

  2. Anónimo dijo...

    ¿quièn es VEGA?

    Atte.
    Sidurti

  3. Princesa Azúcar dijo...

    Es cierto que todos tenemos lugares, olores, imagenes y hasta situaciones que nos remiten de inmediato a nuestra "más tierna infancia" (aunque la mia no me gustó nadita).
    A mi lo que me parece más curioso es que cuando uno ta chikitin magnifica las cosas.
    Yo también conocí muy de cerca el mentado parquecito y me parecía rete grandote, bonito, ameno, súper divertidisimisimo, etc. Ahora que con las fotos lo vuelvo a ver digo: Chialeeee! Si ta re feo y no creo que sea mucha la diferencia respecto de cuando yo andaba con calcetas blancas hasta las rodillas.
    Pero esa es una de las tantas ventajas de ser niño. Creas mundos y vives historias con lo que sea.
    Además, siempre se agradece recordar, si no de que platicariamos????
    Espero el otro lugar prometido.