30 agosto 2007

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El tren

E l tren llegó al ánden.
Él tomó su libreta y la guardó dentro de morral mientras lanzaba al suelo el último trozo de del cigarrillo. Colocó el morral sobre su hombro y abordó.
Una vez encontrado su lugar se acomodó junto a la ventana.Pocos minutos después el tren comenzó su marcha.
Contuvo sus deseos de voltear y mirar las virutas de su vida contenidas en una ciudad.Mordió su labio inferior, suspiró y enfocó la mirada hacia el asiento vacío frente a él concentrándose en el complicado diseño de la tapicería.
Cada instante que pasaba el tren aceleraba su marcha alejándose de esa ciudad. De reojo, el joven pudo observar como una columna de humo se perdía en el horizonte, entre las nubes del atardecer.
Los indicios de ese incendio a mitad de la ciudad sería lo último que recordaría de esa vida, de ese poblado. En ese incendio murió él.

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Inspiración de un ratito sin nada que hacer en la FF y L


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