01 septiembre 2007

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Cuentito rápido

Una mañana ella se despertó con un sobresalto.
Mientras intentaba recuperar su respiración se sentó mirando al ser junto a ella
con su mano suavemente le recorrió la espalda, y se detuvo para comprobar que él aún respiraba.
El veneno que le dió esa tarde no hizo efecto.Debía buscar otra manera de matar a su marido.

2 comentarios:

  1. TORK dijo...

    ¿Qué no el plan era matarlo con un chocolate?

  2. Sidurti dijo...

    Jejejeje, ese es un asesinato aparte.
    Por cierto ¿te gustó el chocolate que te dí hoy?