16 octubre 2007

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Césped

Vaivén



La vegetación ondea de un lado al otro. De izquierda derecha, de derecha a izquierda. Cuando se aburren se mueven hacia delante y hacia atrás. En ocasiones envidian, un poco, a las hojas que planean desde su rama al piso. Las hojas pueden dar vueltas, elevarse una y otra vez. El césped no. Sin embargo, el balanceo es una vida agradable para una planta. Al pasto le gusta sentir el constante movimiento.


La mayoría del tiempo, el césped, disfrutaba del sol tibio. Algunas veces la lluvia le ahogaba, pero no resultaba una impresión molesta. Aunque no puede desplazase con facilidad, el pasto tiene pasatiempos: crecer en los huecos, cerrar caminos, ser el trampolín de los grillos y su juego favorito es unir con líneas las estrellas en el cielo por las noches.







4 comentarios:

  1. Sidurti dijo...

    Sister:
    Otro relato con imágenes en el texto. Me gustó sobre todo con el césped que une las estrellas con líneas¿ qué figuras habrán descubiero?

  2. Leticia Zárate dijo...

    Bonita estampa.
    Saludos.

  3. Mr. Rippley dijo...

    Facinante su capacidad para soñar... para maravillarse aún con las cosas simples de la vida.
    Aún así, me parece gracioso el afán de las personas para sentirse identificadas con la naturaleza... el cesped.. siempre creciendo... apesar de ser simpre pisoteado por todos... de ser cortado... soñando siempre con soñar como las ojas de un árbol...
    Tu texto me ha vulto un poco más niño...
    Besos a todos...

  4. Mr. Rippley dijo...

    pd: "soñando siempre con volar como las hojas de un árborl..."

    jejeje... pequeña corrección en mi redacción anterior