07 noviembre 2007

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Sueño


Cuando el relámpago brilló en el cielo, la lluvia comenzó a caer. Detrás de la cordillera el sol se marchó envuelto en nubes grises. La noche avanzó ágil entre las rocas hasta tocar las raíces de los árboles.

El frío le regresó la conciencia; la sangre recorrió su pie. Advirtió la hierba bajo su espalda. Sentía dolor por todo el cuerpo. Intentó cerrar sus manos, pero sólo consiguió una ligera flexión de sus dedos. El único movimiento firme fue el parpadeo. Su visión se tornó nítida, en vano trato de ubicarse, pero no reconoció nada.

De nuevo recostó la cabeza sobre el pasto. No olvido sus heridas, sólo dejó de prestarles atención. No había nada que le salvara. Moriría en secreto. Lo que podía hacer era esperar. La oscuridad le envolvía; felizmente confirmó que la noche le alegra llevarse las preocupaciones.

5 comentarios:

  1. TheJab dijo...

    Ya me dieron ganas de morir... en secreto.

  2. Julio César Hernández Pineda dijo...

    ¡Fascinante la descripción! Seguiré pegado a su blog.

    JR

  3. Serindë dijo...

    Gracias por sus comentarios!!

    Thejab: cierto, parece una buena muerte.
    Julio César: una nueva victima!!!

  4. Sidurti dijo...

    Wow Sister
    Me gusta cómo juegas con las imágenes.
    Este cuento me recordó a uno de quiroga

  5. Leticia Zárate dijo...

    Qué bien, siempre me gustan tus tus cuentos.
    Saludos.