02 mayo 2008

Huída

-Mamá, ¿cómo te casaste con mi papá?
-¡Uy mi´ja! Yo no me casé, me escapé.- Dijo doña Paz, sin levantar la mirada del bordado. Así era ella, taciturna. A pesar de pasar todas las tardes en la misma habitación, ni ella ni su hija, Helena, se conocían. Pasaban horas ensimismadas, contando los puntos del bordado o el tejido sin cruzar más de tres frases.
-Mamá, ¿Y cómo te escapaste?
-Pues así, me fui. Un día salí al campo con las borregas, tu papá me estaba esperando en el cruce del Camino Real. Pero ese día yo me puse como cuatro o cinco faldas y tres blusas, todas encimadas. Y ps, ya no regresé, tu abuelo se dió cuenta cuando en la noche le contaron que los borregos andaban sueltos. ¡Ya apúrate mujer! Ya está oscuro, apúrate que no tarda en llegar tu papá.
Helena se levantó sin chistar.Acomodó su bordado en la cajita de palo de rosa y caminó hacia la cocina, antes de pasar el umbral, dió vuelta sobre sí y preguntó a su madre.
-Mamá, ¿Cuando las novias se escapan, se despiden de su mamá?
-¡Ay muchacha! No, si no, no se estarían escapando.
Y esa fue la última vez que Doña Paz vió a su muchacha. Enserio, así me lo contó Juanita.

4 comentarios:

  1. Bohemia dijo...

    hay historias que están escritas para ser repetidas.

    Muy bueno...

    BSS

  2. EVIL CHARLIE dijo...

    jajaja eso dew robarse a la señora es la neta jeje..la verdad me gusto mucho este post y me recordo cosas de mi rancho..un saludo

  3. Sidurti dijo...

    GRacias por sus comentarios. Si, curiosamente está basada en una historia real

  4. Christian dijo...

    Yo me robé a mi novia. Bueno, eso piensan mis suegros.