15 julio 2008

Recortes

¿Haz tenido días en los que no sabes que decir?
¿Situaciones en las que te faltan las palabras?

A él eso nunca le pasaba. Tenía un pequeño frasco lleno con recortes de diarios. Palabras sueltas para cuando le faltaran. Porque él sabía que, en el momento menos indicado, puedes quedarte sin palabras.

Para evitar penosos episodios, conservaba una selección de adecuados temas de conversación. Notas para cada lugar donde podía ser capturado por algún interlocutor.

Guardaba un paquete de palabras en su cartera. Unas pocas frases de cortesía en el bolsillo de su saco. Algunas respuestas en los cajones de su oficina y unas palabras al azar en la dulcera.

Así, cuando alguien le agradaba, tomaba un recorte del frasco de caramelos y emitía palabras dulces. En los momentos de ira recogía trozos de un frasco vació de café: obteniendo frases amargas.
Serindë.

2 comentarios:

  1. Sidurti dijo...

    A veces es bueno tener unas cuantas palabras dulces a la mano, para cualquier ocasión

  2. Christian dijo...

    Me encantó.