09 abril 2009

Game Over.

A veces quisiera escribir de esas historias lindas y hermosas de amor en dondelas chicas lindas encuetran a su príncipe azul y viven felices por siempre... pero la verdad no conozco ninguna de esas historias; por el contrario, en una tarberna las historias rosas de amores lindos no existen. A mi barra llegan los corazones rotos, las narices y ojos húmedos de tanto llorar o las caras alegres de aquellos que se enfrentaron cara a cara con el amor y salieron vivos. Lo que difiere es la manera de contar, algunos lo cuentan como el más desastrozo evento de sus vidas y otros más como la mejor película de acción, con todo y efectos especiales.

En esta ocasión les contaré la tragicomedia de una chica fanática del ánime, manga y cómic, una de esas chicas que podría encuadrar en la descripción estandar de los Otaku.Incluso su vida misma la narraba cual capítulo de Sandy Bell o los supercampeones, sus actitudes, sus maneras eran las de Sailor Moon o Gokú, e incluso tenía al menos cinco posibles personajes de cómo podría ser ella en ánime o videojuegos, incluyendo a Mr. Boo.

Ella soñaba con enamorarse... y que, finalmente, se enamoraran de ella. Buscaba a su príncipe azul, a un hombre ideal que le comprendiese ese amor por las caricaturas y cada uno de sus gags (música de violines).

Amigos nunca le faltaron, era muy popular y querida por varios ya que era un mar de ternura, sin embargo, la mayoría del tiempo estaba rodeada por chicos, muchos de ellos los más guapos y atractivos del salón XXX. Ella casi siempre era la chica que nunca faltaba las partidas de Xbox en casa de F o a las horas libres en el local de videojuegos.

Tanto tiempo rodeada de puros hombres la hacía sentirse soñada y pronto, muy pronto su corazoncito comenzó a latir por uno de ellos. Pum pum, pum pum ¿Y cómo no hacerlo si él constantemente la buscaba para recargarse en su pancita, o que la abrazara y le regalara paletitas de chamoy? Como me dijo en una ocasión, su cuerpecito era también de carne y hueso, y pues ella se dejaba querer...pero quería querer más.

Así, cada vez que el sujeto en cuestión la abrazaba en su cabeza pasaban todo tipo de escenas llenas de brillitos y harto color rosa, de esas en las que los campos de flores son tan largas como las canchas de los supercampeones, y en donde los conejitos brincaban felices alrededor de la feliz pareja.

Una tarde, cuando el profe de matemáticas no llegó... en los primeros cuatro minutos de la clase, él, su querídisimo y amado Terry personal la invitó a ir a los videojuegos para pasar la tarde SOLO ELLOS DOS.

Si. Las campanas se echaron al vuelo, las palomas surcaban el cielo y el arroz arrojado a puños caía sobre la hermosa pareja de Ella y Él, mientras risas y una hermosa marcha triunfal acompañaban la escena...al menos esa fue LA escena que ella armó durante el camino Prepa-Maquinitas sin escalas.

Una vez ahí, no perdieron tiempo, así que él le hizo una extraña petición: Dejar de lado Halo y jugar algo diferente, algo que ninguno de los otros chicos quería jugar,el Metal Slug, un juego de guerra, pero que era "de los viejitos".
-¡Claro!
-¿De verdad?- Gritó él emocionado, mientras buscaba las fichas en su pantalón.

Listo, inteligente, le gusta el arcade, además traía ya fichas preparadas, así que es precavido...
Y una larga lista de virtudes comenzaba a desbordarse de su mente...de haber sido un manga habría necesitado al menos cinclo globitos de pensamiento.
-Enfrente de la primaria a la que fui había unas maquinitas que tenían este juego, y desde hace mucho quería jugarlo.
CREDITS....
- ¡No inventes! Por mi escuela también había uno, pero, ps siempre había niños jugando. Ya cuando entré a la secu me ponía a jugar con mi hermano y sus amigos, aunque ellos preferían el Ikari...

-¿Conoces el Ikari Warriors??- Dijo él tirando una de las fichas.
-Siiiiii....
-No lo puedo creer... es que... Sabes de videojuegos, de películas, de cómic...¡Eres la mujer perfecta...-Dijo él al tiempo que se arrodillaba y le tomaba la mano.

Los pétalos de cerezo comenzaban a caer en una mágica lluvia rosa, mientras ellos corrían felices por la campiña mirándose a los ojitos marca Remi; una música de violines comenzaba a sonar a la vez que ellos caían sobre el césped enmedio de felicidad pura.

- ....y no puedo creer que seas Mi Mejor Amiga.

Esa frase retumbó tan profundo como un Kame Hame Ha (algo así como una bomba atómica, pues). La hermosa e idílica pareja de sus fantasías quedó carbonizada por una gran bola de energía con la palabra AMIGA escrita por todos lados.
CREDITS 0

Sidurti

3 comentarios:

  1. TORK dijo...

    Chaaaaale ¿cómo yo nunca tuve amigas así? Yo les empezaba a hablar de esas cosas y ne ninguneaban o no sabían de lo que hablaba.

    Me imaginé tooodo el cuadro perfectamente.

  2. Sidurti dijo...

    De todos modos las hubiéras dejado como AMIGAS

  3. Serindë dijo...

    siempre hay formas de romper el encanto!!