20 julio 2009

Una hora en la vida de...

Ayer domingo, en atención a una muy querida amiga mía, pasé 5 horas de mi vida en una clínica del IMSS para un trámite de donación de sangre. El proceso es algo prolongado, pero ágil. Y uno de los pasos de ese proceso es el que duró una hora: La extracción.




Como mi amiga no contaba mas que conmigo para la donación y necesitaba 2 donadores, tuve la estúpida idea de donar plaquetas mediante el proceso de aféresis, procedimiento por el cual mi aportación sería válida por 2 donadores.

Pues después de todos los filtros necesarios para llegar fui llevado a una silla reclinable en la que fui conectado vía intravenosa con una máquina que parecía computadora de los 70's. La jeringa que me colocaron estaba unida a 3 pequeñas mangueras mediante las cuales la sangre era extraída en pequeñas cantidades para luego ser filtrada y que regresara a mi bello cuerpecito. Ya una vez sentado y conectado me sentí Bill Bixby cuando se irradió de rayos Gamma.

He de decir que nunca he temido a las inyecciones y que ya perdí la cuenta de las veces que he donado sangre, pero ésta en particular resultó horrible: Literalmente la boca me sabía a sangre ¿Alguno de ustedes ha tenido una hemorragia nasal y, al hacer la cabeza hacia atrás, ha sentido cómo la sangre fluye por su garganta? A eso agréguenle el entumecimiento y el hormigueo de los labios y tendrán una descripción de lo que se siente donar plaquetas.

Había que abrir y cerrar las manos mientras se llenaba el contenedor y descansar mientras se vaciaba. Una y otra vez durante una hora, mientras veía a otros que pasaban el mismo proceso con unas bolsitas con líquido amarillo se iban llenando a su lado. Cualquiera que viera la escena diría que en vez de ser sangrados, parecía que estábamos internados y que esa bolsita estaba unida a un catéter.

Una vez pasado aquello nos mandan a la chingada desayunar para reponer energías, pero en la boca persiste ese horrible sabor a sangre y cualquier colación resulta incomible.

Mi amiga no me cree cuando le digo que no fue puro altruismo y que ya se me ocurrirá algo para quedar a mano... y ya se me ocurrirá algo.

3 comentarios:

  1. Kyuuketsuki dijo...

    Esto te sucede por ser altruista, en vez de promover el odiosismo

  2. Georgells dijo...

    Jajaja! es divertido.

    Imagino que eres aún muy joven. Espérate a que te toque tu primera "exploración de próstata" y verás como tu donación puede ser vista en perspectiva...

    G.

  3. TORK dijo...

    Kyuuketsuki Pues no tanto por altruismo, sino porque ya le debía favores de la universidad. Aunque es verdad que como promotor del odiosismo sí la cagué.

    Georgells Pues ya ni tan joven. Tengo 31 años, así que lo de la próstata ya está muy cerca. pero gracias por tus deseos.